4 años han sido necesarios para que los más de 2.000 metros cuadrados de bóvedas, nervios y columnas que Dionís Vidal pintó, allá por el siglo XVII, recobren todo su esplendor. Más de 40.000 horas de trabajo, un centenar de profesionales y la colaboración del especialista italiano Gianliugi Colalucci, restaurador de la quizá obra más famosa…