Coches fuera del casco urbano; calles limpias y cuidadas con esmero; parques siendo disfrutados por la gente; conciertos en la calle; terrazas con encanto y sobre todo bicicletas; muchas bicicletas.
Ámsterdam es sin duda alguna uno de los lugares donde mas se respeta el territorio donde habitan sus ciudadanos. Desde la década de los 70 cuando iniciaron el proceso de sacar los automóviles del casco urbano hasta el día de hoy; la ciudad se ha transformado en un ejemplo casi perfecto de ciudad sostenible.
La decisión de no circular por el centro de la ciudad fue tomada por los ciudadanos, sociedad que cuenta con una gran concienciación con la causa. A partir de ese momento se fueron creando medidas que desanimaban a los residentes a coger el coche. La educación y la información fue clave para concienciar a la ciudadanía.
La ciudad de Ámsterdam fue elegida en 2009 la primera ciudad europea inteligente debido a su distribución de urbanismo sin alterar sus principales recursos naturales. No contentos con eso decidieron poner en marcha un plan mas ambicioso.
La iniciativa Amsterdam Smart City se inició en 2009 y pretende contribuir a los objetivos climáticos de Ámsterdam, de los Países Bajos y de Europa, es un buen
ejemp
lo de su empeño por la sostenibilidad. Para 2025, Ámsterdam se ha propuesto reducir sus emisiones del CO2 un 40 por ciento respecto a 1990, y así jugar un papel clave en el campo de la sostenibilidad a nivel mundial.
Las claves en este proceso: energía, movilidad y el acceso a la información
Cuatro áreas diferentes son abordadas para llegar al objetivo: Trabajo Sostenible, Vida, Movilidad y Espacios Públicos. Los primeros proyectos están ya en preparación. En los próximos años veremos concluir un amplio número de proyectos del Ámsterdam Smart City y pronto se podrán observar algunos resultados de los mismos. Sin duda otros países deberían tomar ejemplo.
Ámsterdam pretende identificar las tecnologías, conceptos y formas de cooperación más exitosas para hacer los servicios públicos más sostenibles a gran escala y organizados de un modo más inteligente. El foco de interés en este caso son los colegios, hospitales, instalaciones deportivas, bibliotecas, calles, etc.
Ámsterdam Smart City es una iniciativa del operador energético Liander y AIM(Amsterdamse Innovative Motor) que pretende contribuir al ambicioso proyecto de convertir Ámsterdam en la ciudad europea que ahorra más energía.
La sinergia que se crea cuando se junta el sector privado; el público y la ciudadanía son de unos resultados espectaculares como ya se están viendo. La pregunta del millón es ¿porque otros países no ponen en marcha este tipo de medidas?